Leandro Rodríguez Linárez

Intitulado CCCLXXXI

¿Cómo no ver tus ojos?

Acicalados en forma de estrellas superiores,

O de madera en forma de árboles testigos.

Veo tus ojos en los metales emigrados,

En el agua diminuta que escapa del cielo

por la espalda del viento que también tiene tus ojos.

La mentira de las horas mudas tiene tus ojos,

La tormenta de la bocina, la acaricia brusca de las llantas,

El grito atónito de un ave que llama, la queja de un neonato,

La explosión del cristal hecho añicos por unas manos ebrias,

El rayo que parte el vientre de la nube y la nube que grita tienen tus ojos.

¿Cómo no ver tus ojos amada mía?

¿A quién se le ocurrió prolongar la calma,

Abreviar este dolor irresumible?

De tus ojos nacen los amarillos, los azules, los rojos, once meses.

Tus ojos hieren la simplicidad de la noche, ilimitan el día.

En tus ojos yo también nací…

¿Cómo voy a dejar de verlos?

 Veme en tus ojos amor, te darás cuenta que el silencio no existe.

 

LRL

1-9-2017

Comentarios2

  • Mia Aragon

    Mmmmmm...
    Que interesante el no dejar de ver unos majestuosos ojos

    Muy interesante tu escrito

  • LUIS.RO

    Destellos fulgurosos de amor. Trasmisión de sublimes emociones que rompe en limites inexplicables;
    Dicción vehemente que perpetúa y engancha... "en tus ojos yo también nací".
    Muy bello Leandro. Un abrazo

    • Leandro Rodríguez Linárez

      Gracias Luis... siempre caballeresco. Estoy haciendo lo posible para regularizar mis escritos por aquí. Un fuerte abrazo trasatlántico



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