JoseAngeles41

Primer encuentro

*La vi caminar ensimismada bajo el sol de media tarde

*andaba como quien ha de afrontar la jornada, mientras los pulmones inhalan y exhalan la perpetua desgana.

* Yo estaba sentado en una banca, soportando el hastío que provoca la monótona jornada.

* Y la perpetua charla que entre colegas se acostumbraba.

* El importunio de un zagas saludo la hizo sosegar su implacable andar.

* Su rostro giró, acompañado de su cuerpo, y con forzadas palabras respondió obligada al saludo.

* yo como espectador, enmudecido y ensordecido, hice nulos mis sentidos, otorgando a mis ojos libre albedrío

* recorrieron calmos y ansiosos, constantes y presurosos, su contorno, su cuerpo, sus manos, fueron libres para caer esclavos de mi deseo.

* Y así, mi mente ensimismada, preservo el recuerdo, de ese primer encuentro

Comentarios1

  • egarzazul

    es un error darle esa libertad a los ojos, pues son desconsiderados y traicioneros y al final, siempre te exponen y te evidencian aunque tu no lo quieras. Saludos, me gustaron tus versos de ese detallado primer encuentro.

    • JoseAngeles41

      Hay miradas que lo dicen todo y ojos que no dicen nada...
      No siempre es un error, por algo esa mirada fue la primera conversación de muchas otras.
      Un gusto que lo hayas disfrutado:)



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