YO CLAUDIO

POR SER DE COLOR.

Sientes el ardor en tus manos 

el fuego que arde y quema tu piel

como sigues tu lucha mi hermano

como sigues tu lucha por el.

Llegas de tan lejano país

por causas que bien conoces 

lejos de tu patria bienes a sufrir 

recibiendo humillaciones y

golpes feroces.

Quizás por tu color, tu raza,

sois mal mirado,

pero los que te miran mal 

no saben que somos hijos 

de un mismo Dios.

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar [email protected] Regístrate aquí o si ya estás [email protected], logueate aquí.