Alberto de Armas

Viento

Una mujer transparente
vistió en ese rato,
Las cortinas de mi cuarto
Mujer de tibias manos
Que con liviano movimiento
Va inundando cada esquina

Leves siento
las caderas del viento,
que rozando las cortinas
me traen el rumor
de unas hojas vecinas

Yo, con el humor
sereno y tendido
del que está en calma,
persivo en el alma
su caricia tibia, leve
Profundamente respiro...
Y me pregunto si será
La muerte así de breve

Una mujer transparente
Cruzó aquel día
Las cortinas de mi vida
Y me besó en los labios

 

 

 

Comentarios1



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.