betopochas

el silencio de la secundaria

Narrador

Los tiempos van y vienen, cientos de adolecentes salen cada año de la etapa más maravillosa de toda la vida cada uno tiene experiencias distintas, anécdotas conmovedoras pero quiero saber dónde quedaron aquellas promesas que no hemos cumplido aquellas personas tan amigas que ahora somos unos extraños aunque hace meses no dejábamos de reír y de divertirnos todos y cada uno, pero hay cosas que todos nos hemos callado, cosas que se quedan el olvido, cosas  que cuatro paredes lo resguardan esperando que aquellos actores regresen se suban al escenario y regresen al lugar donde la mágica y conmovedora historia  comenzó.

 Cada persona tiene una historia muy diferente todas tienen algo de riqueza, una pregunta en mi mente ha surgido ¿Qué paso con aquellos amigos que ahora si se conocen, aquellos romances que nunca empezaron pero si terminaron y que se ha callado en estos años?

Yo tengo la respuesta a esta pregunta enorme, se la historia de cada uno de estos actores, se todas las versiones que he recopilado en estos 3 años.

Todo comenzó un lunes 7 de Agosto del 2022 un nuevo ciclo escolar empezaba, el día tétrico los acogió con un diluvio  a  6 personas de diferentes salones pero del mismo grado apenas estos púberos  presienten que algo les pasara mas no se conocen.

Marieta de los Ángeles Rodríguez Mena de primero A

María Guadalupe Martínez Martínez  del B

El tercer grupo  “C” tiene a dos amigos que con el tiempo los convertiría en hermanos inseparables. A Edgar Fabián Rodríguez Padilla y Alberto Antonio Padilla Reyes.

La lluvia empezó cerca de la hora de salida, una lluvia que se convirtió en una tromba que posteriormente no paro en dos días continuos,  Alberto y su amigo del momento  Édgar  se quedaron en la entrada de la secundaria que está techada así que decidieron hacer su tarea en lo que se bajaba la intensidad de la tormenta

Alberto: -¡Oye Édgar recuerdas que nos dejó de tarea la maestra de bióloga!

Edgar: -Solo nos dejó forrar la libreta y el libro de color verde

Alberto: - Muchas gracias Édgar bueno ya que se calmó un poco la lluvia me voy así que te veo mañana

Narrador:

Marieta que estaba escuchando la conversación  decide acercarse a ellos  para preguntar sobre la tarea de biología pues es la misma maestra para  los tres grupos de primero.

Marieta: -¿Oigan? disculpen me podrían decir que dejo de tarea la maestra de biología, nos da la misma maestra.

-Edgar: - Solo forrar el libro y la libreta

-Alberto: - Si  gustas vamos a comprar el papel, la cinta, y el hule para que nos quede bonito. Marieta:- Si está bien solo una pregunta ¿Cómo se llaman?

Alberto:- Yo mi amiga me llamo Alberto

Édgar:- Yo me llamo Édgar

Marieta:- Mucho gusto Édgar Alberto  yo me llamo Marieta y me gustaría poder hablar más con ustedes dos

Alberto:- Si a mí también me agradaría que los tres fuéramos grandes amigos

Édgar:- Que chévere buenos compas dejo que se vayan a comprar sus cosas mientras yo espero a mi madre a que me recoja, espero que me recuerde que existo

Alberto:- tu tranquilo Édgar tu mama vendrá pero bueno ya nos vamos cuídate te veo mañana

Marieta:- cuídate Édgar

Édgar:- cuídense chavos

Marieta:-vente Alberto conozco una papelería cerca de aquí y no esta tan caro

Alberto:- si está bien vamos rápido que esta lluvia pronto volverá

Narrador.

Así como dijo Alberto que la lluvia regresaría su amistad afloro como aquella rosa que de ser un simple y pequeño botón se abre y se convierte en aquella flor que un enamorado regala cortándola del tallo con las manos porque su belleza vale el precio de cortarse con espinas y ese precio lo pagaría una adolecente que en ese momento nuestros amigos no sabrían de su existencia.

María que en un punto se unió a Marieta porque tenían gustos parecidos se convirtieron en amigas, amigas muy cercanas.

Marieta le había confesado a maria que ella quería a Alberto María solo trago saliva y no dijo nada.

Marieta:- oye María te quiero confesar algo, ¿te acuerdas de Alberto del C?

María:- si por supuesto es un amigo nuestro ¿dime que pasa con él?

Marieta: -es que el me gusta y quería  que me aconsejaras

María:- amiga yo no interferiré en nada mejor me voy a mi clase

Marieta:-¿qué te pasa María? ¿Por qué el cambio de actitud tan repentino?

Narrador:

Desde ese día ya casi para acabar el ciclo escolar María y Marieta se distanciaron.

Alberto, Édgar y Marieta siguieron siendo grandes amigos, cierto día Marieta le habla a Alberto para conversar algo importante, Alberto accede a hablar con ella en privado sin saber lo que ella le dirá.

Marieta:- oye Alberto quiero hablar contigo en privado

Alberto:- si está bien vamos

Marieta:- Alberto te quiero decir una pregunta que desde hace mucho tiempo, yo te quiero Alberto pero no tenía  el valor de decírtelo hasta ahora.

Alberto:- Marieta me has dejado sin palabras no sé qué decirte.

Marieta:- solo tienes que contestarme una pregunta

Alberto:-¿cuál?

Marieta:-¿un trato equivalente la mitad de tu vida por la mitad de la mía, te parece justo?

Alberto:- no es justo porque yo para que quiero la mitad de tu vida si te entrego toda mi vida.

Marieta:- eso me parece justo.

Narrador:

María que estaba detrás de un arbusto escucho toda la plática y decidió vengarse de Marieta porque el hecho de que ambas querían al mismo hombre.

María decide ir con Alberto a la hora de salida para hacer una maldad

María:-¡Alberto!, ¡Alberto!, espera quiero hablar contigo

Alberto:- dime María de que quieres hablar conmigo

Narrador:

María corre y le roba un beso a Alberto, justo en el momento en el que sale Marieta de la escuela, la acción de María logro que Alberto y Marieta se distanciaran.

Ya concluida su maldad decide irse rápido

Todos en la  escuela techaban a Alberto de infiel, mentiroso, controlador, todos menos Édgar él era el único que creía en su palabra el siguió siendo su amigo aun cuando todo marcaba lo contrario.

Édgar aún confía en su palabra hoy en día

Marieta y Alberto ya no se hablan son dos extraños con una historia que espero y no termine aunque solo sea una página en blanco.

De María no se conoce su paradero.

Con el correr de los años el tiempo enseña y aquel error de alguien que no cometio ha sido un martirio para esas personas mas que se ven a diario se rozan como el jugueteo de una rosa con el de una abeja timido, fugaz, inocente pero sutil que nadie se da cuenta de ello.



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