sanchezmorra

Duerme a su lado

Parada ahí, en el centro de aquel campo de batalla, no puede pensar, solo luchar. Ella entiende  que no es fuerte, pero jamás se rinde.

Él se acerca y ella se mueve a un costado esquivando el golpe de su espada, sus ojos se oscurecen, piensa en la sangre saliendo de su costilla, pero es solo su imaginación. Ya casi no puede respirar, pero su espíritu no desfallece.

Mira la enorme piedra detrás de él, lanza un golpe hacia su lado derecho y entonces corre se apoya con fuerza sobre ella e incrusta su espada en su vena vital, él cae sobre su espalda y ella lo mira morir sobre su sangre desparramada, sus ojos se fijan en ella en ese último momento, pero ella no siente remordimientos.

Un ruido en su espalda la saca de su letargo, voltea y una espada se viene hacia ella. Despierta agitada, él no ha muerto, aun duerme a su lado.

Comentarios2

  • Edmundo Vélez Alcívar

    vaya!!! No se que pensar, podría tener muchas interpretaciones... Gracias por compartir.

    • sanchezmorra

      Esa es la idea, no saber que pensar. Gracias por leerme Edmundo.

    • Hermes Antonio Varillas Labrador

      Y por supuesto que tu historia merece un colofón como conclusión para no perder el sabor e hilo de la lectura... La rebeldía te provee de sueños muy significativos cuando estás durmiendo con el enemigo....
      Saludos cordiales Paola desde la ciudad de la cordialidad, valga la redundancia...



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