Antonia Ceada Acevedo

II

Se disuelven  las estrellas.

Un gris en sus rostros

cargan la  tropel  de víctimas;

olvidadas, anónimas.

Cautivos y observadores.

Cenienta la  mañana  cae

en la arena húmeda

de alguna playa del litoral.

Con la desnuda  vida

llegan  los  días aciagos…

deambular con los recuerdos

y  el emblema de la inocencia.

 

Antonia Ceada Acevedo ©



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