Hugo Garcia

HARAPO LASTIMERO

Este cuerpo ya no me responde como debería,
más bien no me responde como yo quisiera.
Flácido por las mañanas cual cabeza recién estallada
se le adormece la cara y le colapsa el brazo derecho cual marioneta fracturada
se le aflojan la rodillas
y en caída inevitable solloza.
Obligado
se sienta
y espera tiempos mejores.

Malaventurado cuerpo mío:
le pido me lleve al trabajo y se hace el loco.
Era un país de flores y trompos, mi cuerpo
pero esos días se le oscurecieron
y solo le perviven en la memoria como las erecciones perviven en los recuerdos de mi abuelo.

Le digo no te duermas cuando vamos en la coster;
que es temprano
que el día apenas empieza
que tenga vergüenza
que nos van a matar
que nos van a pintar la cara con un "pilot 90"
o nos van a robar el anillo de boda
o el maldito celular
si se descuida.
Y él "si señor
no se preocupe
disfrute leyendo a los poetas nacionales
revise las notas de sus canciones
escuche rock salvadoreño mientras escudriña su manual de pediatría
porque hay que salvar al mundo de los cataclismos".

Pero pobre cuerpo este cuerpo mío
Ya quisiera él salir corriendo por las calles
bajo la lluvia
y por las noches volverse un toro
una y varias veces más
antes de quedarse dormido (de manera voluntaria)
pero este cuerpo no puede decidir su destino

este cuerpo ya no me responde como debería,
más bien no me responde como yo quisiera.


este cuerpo se afloja


este cuerpo
se desvanece.

 

 

DR



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