Nohemí Martínez

Ella espera, cobarde.

Somos solo un momento, en este inmenso universo, somos una milésima de segundo comparado con los millones de años de existencia de la tierra, somos efímeros, somos rapidez, un instante, una nada.
Somos la cuarta parte del granito de arena de aquel reloj, y aún así quieres ponerte a pensar si la quieres o no? ¡Cobarde!
¿Como te atreves a jugar con su tiempo? para ella si es oro y aún así te espera. Espera a que calmes tus demonios a que luches contra tu mente y tu corazón aguanta tus acciones que van en contra de aquellas palabras que le dices.
Aguanta tu caos, tus impulsos tus misterios y arrebatos de locura. Aguanta.
Aguanta, porque te quiere.
Quiere pasar este instante de su vida, contigo, con el loco más loco que no había conocido jamas, quiere compartir este momento efímero estos segundos de vida, quiere estar contigo.
¿Por qué? Es que ella ve en ti algo real, diferente a cualquier humano, logra atravesar esa capa de maldad que tienes y ve tu corazón y lo siente y lo ama, ama todo lo que en él hay, descubre tus sentimientos puros, tus pensamientos buenos, tu nobleza.
Ve en tus ojos lo que aún nadie descubre, tienes una inmensa tristeza en la mirada, disfrazada de una gran sonrisa, pero en tu mirada aun hay un poco de luz, luz que puede brillar en totalidad si dejas de luchar contra toda esa inmensidad que cargas en tu alma, solo dejate llevar.
Actúa, valora, ama.
Ella te quiere, ve magia en tus ojos, ve mas allá de tu persona, te espera a pesar de tiempo, pero ya, no juegues con lo más valioso que tienes, entra o marcharchate, no te quedes en su puerta pensando, no estorbes la entrada, elige ser valiente o ser cobarde.

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