Misael Lugo

Afortunado

Cuando mis ojos comienzan a cerrarse ya estoy caminando en mis sueños, en medio de una ciudad.
Mariposas vuelan a destiempo coloreando el cielo de abril, Un verano con fragmentos de risa flotando en el aire, las hojas del otoño caen y el pájaro del invierno canta.
Y siento que no soy el hombre mas afortunado del mundo, pero noto lo que otros no notan.
El aire golpea mi rostro,
mis ojos brillan contando estrellas.
Tengo un alma vieja en un cuerpo adolescente.
Es entonces cuando el mundo no sabe que soy el mas afortunado de todos.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.