Héctor(micorazón)

El sueño de una oveja

Una mañana tranquila,

Mientras las ovejas pastan

Entre la llanura basta,

Como siempre ente la fila

Una de ellas se descarrila,

Sale por el llano bala

Que bala, y zas, que resbala

Entre riscos y peñascos

Y que se fractura un casco,

Lejos del redil y mala,

Expuesta a tantas venturas,

Como ya le habían contado,

Todo afuera está encantado,

Se esconden en las oscuras

Sombras, raras creaturas,

Seres de otra dimensión,

Sin piedad, sin compasión,

 Y si un día los encuentras

Corre, corre lejos mientras

Puedas, es tu obligación.

Así se quedó dormida

Mientras recordaba todo

lo que dejo atrás, de modo

que soñaba con la huida,

y en su sueño, sin comida,

con sed y ya extenuada

no pudo más, desmayada,  

en tiempo muy breve

del cielo descendió la nieve

y en ella se quedó enterrada.

Pasaron horas y horas

Y en aquellas las más crudas

Que aparece una ayuda

¿Quién es?... ella lo ignora

Pero que bah, eso se valora!

La llevó entre aleteos

Un animal u hombre feo,

Sin saberlo estaba cargándola

Una legendaria gárgola,

Y despertó entre correteos.

¡Ey! Behemot llamó a uno,

Dadle de beber que está pálida

Dadle también una cálida

bandeja. Y Tú dijo a un fauno

sazonadle el desayuno.

Luego le gritó eufórico;

a un pariente prehistórico,

Tú, Fénix, cuida que tenga

Cuanto pida mientras venga;

Y cantó un; sí Señor! categórico.

Los minutos vienen y van,

Cuando llegó capricornio

En lomos de un unicornio

Tocando un ta ta ta tan…

Su majestad leviatán,

Os envía sus saludos,

Saltarines y coludos,

Voladores y reptiles,

Espectros y sombras viles,

Y nuestro bicho lanudo.

Prepárense que la cena

Está fresca y jugosa,

Su carne está deliciosa,

Y entonces ríen las hienas

La oveja ha dicho estoy llena,

Ja ja ja no entiende, pobre,

La sazonada y la bandeja

Porque es solo una oveja

Tiene torpeza que le sobre.

Zas, siente como la levantan,

Despertando adolorida,

Le han vendado las heridas,

Sus hermanas se adelantan,

A recibirla todas cantan,

Todo es gozo alrededor,

Ya no está en el comedor,

Su terror cambia en asombro

Porque regreso en los hombros

De su amado buen pastor.



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