Dulce Impaciencia

Mi último adiós

Cuando supe de su vida sabía que éramos totalmente diferentes empezando por la edad ella me lleva años luz a mi obviamente eso implica que sea un poco más madura, pero a ti cariño te gustan las cosas fáciles en este aspecto ese el punto…

A mí no me dejan salir de casa;

Ella ya es alguien mayor, independiente y trabaja.

Yo aún estoy estudiando (21 años igual que tu) es obvio que no tengo mi vida hecha;

Ella sí, tiene muchos más años que yo ya tiene su vida realizada.

Para poder andar conmigo tienes que pedir permiso a mis papás (upss te da miedo);

Ella solo necesita presentarte ante sus padres (Ufff que alivio).

Tendrías que esperar a que me gradué para casarnos (o si me ayudas a pagar los estudios nos casamos antes);

Ella ya terminó esa etapa (¿mucho más fácil no?).

Conmigo tendrías que trabajar para poder suplir los gastos del hogar;

Quizá con ella no por lo que se ve.

Conmigo hay que trabajar mucho para poder crear un futuro juntos;

Ella ya construyó su propio futuro.

No es que ella sea fácil nada que ver (mil respetos para ella), solo que la diferencia de edad es la diferencia entre ella y yo… Yo sí quiero construir con alguien mi futuro desde cero, alguien que no le tenga miedo a los riesgos que implique estar juntos, no quiero llegar a la vida de alguien que ya tiene su vida hecha, no quiero un niño que diga que me extraña ahora y mañana me diga que va empezar una relación (se nota la inestabilidad emocional), solo quien conozca y haya vivido tus demonios puede decir aceptarte que te cuenten las historia no es lo mismo que vivirla, ¿Qué ella no hace dramas o berrinches? Es obvio ¿Acaso a ella ya la traicionaste?, ¿Acaso a ella ya le dijiste que no la amabas?, ¿Acaso ya le dijiste que si ella se va” hay 20 más esperando un lugar”? claro que no y a lo mejor si le dices o haces eso se vaya a la primera y la comprendería, ella si debe tener amor propio, yo te lo di todo mi amor a ti y me olvidé de mí, pero hoy decido decirte adiós porque a nadie le hace bien estar en un lugar el cual ya no lo necesitan.

Hoy le digo adiós a nuestros proyectos de vida juntos, adiós a nuestro negocio,

Adiós a nuestra casita en ese terreno que sé que seguimos amando,

Adiós a todas las noches que usamos para diseñar nuestra vida juntos,

Adiós a los colores que habíamos elegido para nuestra casita,

Adiós a los nombres que habíamos elegido para nuestros hijos,

Adiós a las reuniones familiares que dijimos que haríamos,

Adiós a nuestras citas para poder ir a verte jugar futbol,

Adiós a nuestro “siempre juntos”,

Adiós a nuestro “a donde sea pero contigo”,

Adiós a nuestras peleas y hermosas reconciliaciones,

Adiós a las ilusiones que tus papas tenían de que nos casáramos,

Adiós a mi mami que te amaba y te defendía siempre (nunca lo dije),

Adiós al valor que iba a tener de enfrentarme a mi papi para pedir permiso por ti,

Adiós a nuestros sueños de seguir estudiando,

Adiós a todos estos años que tanto disfrute,

Adiós a nuestros sueños de servirle juntos a Dios,

Adiós a la banda que íbamos a hacer para glorificar a Dios,

Adiós a ser la pareja modelo de la iglesia,

Adiós a supervisar un sector juntos,

Adiós a los planes que teníamos para los domingos al salir de la iglesia,

Adiós a las semanas que sabíamos que estaríamos ocupados planeando cierres de trimestres,

Adiós al plan de ser misioneros al menos una vez en la vida,

Adiós a la vida que habíamos planeado y no fuimos capaces de vivir, por qué tu orgullo pudo más que el amor que decías tenerme,

Adiós a todo esta es mi carta de despedida…

 

¿qué no te acordabas de todo esto?

Yo si y fue la razón por la que luché muchas veces para no perder todo esto.

Hoy te digo adiós y no es para que regreses sino porque hay historias que debemos terminar para que Dios empiece nuevas, a lo mejor y nunca te olvide por qué me enseñaste muchas cosas que hoy me sirven para vivir, fuiste mi primer amor ese primer chico a quien ame con todo mi ser, a quien entregue todo, a quien nunca dude que amaba, de quien me enamoré desde que estaba pequeña, y siempre fuiste el chico de mis oraciones de toda la vida ¿Qué no lo supe valorar? Típico de mí, pero ya aprendí esa lección y espero que la próxima vez no vuelva pasar.

Aprendí que hay que esperar el tiempo de Dios aún si eso implica esperar años,

Aprendí que los principios y convicciones no son negociables en una relación,

Aprendí que quien te ama, valora y respeta va a buscarte inalcanzablemente así seas “lo peor”,

Aprendí que no debo tener miedo de amar por que Dios me ha dado lo suficiente para amar y perdonar las veces que sean necesarias,

Aprendí que nada está escrito en piedra y;

Aprendí que quienes prometieron estar siempre ahí a pesar de todo siempre se van cuando más los necesites,

Aprendí que aunque le des todo a una persona nunca será suficiente sino viene de la persona quiere,

Aprendí amarme a mí misma a no olvidarme que debo respetarme, valorarme y darme mi lugar porque ningún hombre lo va hacer sino lo hago yo primero.

Me ayudaste a cosechar muchas cosas, me enseñaste el amor a Dios a través de tu vida,

Me enseñaste a orar,

Me enseñaste a predicar,

Me enseñaste a muchas cosas de la iglesia;

Fui tu discípula de siempre hasta el último día que estuvimos juntos.

Agradezco a tu familia por siempre apoyarme en todo,

Gracias por sacrificar esas noches conmigo por qué yo tenía tareas,

Gracias por darme el tiempo que te pertenecía por que la niña tenía que terminar su proyecto final,

Gracias por entenderme cuando tenía que trabajar,

Gracias por todo...

Aunque a veces se tornaba difícil mi complicada vida y el poco tiempo que a veces te daba pero cuando estaba contigo el estrés, los problemas, todo lo malo desaparecía, una llamada de 5 minutos o un mensaje de te amo mi shupei mujei bastaba para seguir adelante.

Podría seguir y me encantaría hacerlo, pero son demasiadas cosas, intenté sacar lo mejor de ti y de mi en esta carta.

Mi corto amor con esto me voy deseo de corazón que cuando estemos ya mayores y crucemos nuestras miradas nos riamos por lo que vivimos y nadie sabe.

Con amor Dulce Impaciencia. 



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