Hermes Antonio Varillas Labrador

EL PASO DEL CENTAURO - 24 DE JUNIO DÍA DE GLORIA Y LIBERTAD PARA VENEZUELA



Me he tomado la libertad sin permiso del autor de la crónica que publico a continuación, mi buen amigo Ricardo Aro, de compartirla con sus mercedes en ocasión de conmemorarse un año más de la decisiva batalla que nos dio la libertad... Es tal vez uno de los testimonios más elocuentes hasta dónde llega el extremo de la inmoralidad y el engaño a manera de fraude a que fue sometida una buena porción de incautos en el pueblo venezolano... De la veracidad de la crónica puedo dar fe, en tanto que para ese año ya trabajaba en la Escuela Técnica Agropecuaria "Alfredo Arvelo Larriva" de Colonia de Mijagual, población distante a 19 kms de Sabaneta de Barinas, donde trabajaba de suplente el hermano (Narciso) del insepulto charlatán y pude conocer muy de cerca los pormenores del evento e incluso de sus preparativos por boca del mencionado hermano.

El título y contenido de la crónica, es el siguiente:

"EL PASO DEL CENTAURO"

Más o menos 580 kms separan a la población de Elorza, enclavada en el corazón de Apure, del campo inmortal de Carabobo.
Los mismos kilómetros recorridos a pié y a caballo, vadeando ríos y desafiando peligros por el catire José Antonio Páez, con sus llaneros armados con lanzas de cubarro para darse la mano con el Libertador Simón Bolívar, y enfrentar a los españoles en la batalla que selló nuestra independencia.
José Antonio Páez, el centauro de los llanos, el héroe de Mucuritas, de las Queseras del Medio, el del glorioso grito de “Vuelvan Caras”
Para conmemorar esta hazaña de un mes de junio, se le ocurrió a un joven capitán del ejército, soñador y admirador del General Páez para esa época del año, hacer el mismo recorrido en 1986.

Ese capitán era Hugo Rafael Chávez Frías, para entonces comandante del escuadrón acantonado en la población de Elorza.
Cubriendo la citada ruta pernoctó en algunos pueblos donde fue recibido con mucho fervor patriótico, pues se revivía el recuerdo de la marcha del General Páez hasta Carabobo.
Al llegar a Sabaneta, su pueblo natal, la gente se manifestó con actos culturales, desfiles y agasajos en la Plaza Bolívar. En un cilindro metálico quedó enterrado un pergamino con letras góticas y la siguiente inscripción:
“Como testimonio eterno de la posta de caballería del escuadrón “Farfán”. A los 165 años de Carabobo.
“Por aquí pasó el centauro”
Junio 1986.

En el lapso transcurrido entre los años de 1996 y 1999 la alcaldía de Sabaneta fue gerenciada por el señor Gilberto Tellez, y una de sus buenas obras de su gestión fue la remodelación de la Plaza Bolívar, siendo esta hoy una de las más bonitas del estado Barinas.
En el momento de demoler algunas de las estructuras de la vieja plaza, no se tomó la previsión de sacar el cilindro metálico con el pergamino alegórico al paso del centauro, y este fue a parar al botadero de basura, precisamente cerca de puente Páez.
Esto llegó a oídos del señor Israel Chávez, al cual le causó tanta preocupación que ni corto ni perezoso, se fue al botadero de basura y afortunadamente lo consiguió.

Hoy como valiosa reliquia lo guarda con mucho celo en su casa de Santa Rita.
Se acostumbra a citar entre nosotros los llaneros el refrán que dice: “El mundo da muchas vueltas”
Este refrán se comprueba con la vuelta que dio el capitán Chávez Frías convertido en presidente de la República y en severo crítico del General Páez “El centauro de los llanos”, al extremo de condenar la permanencia de nuestro héroe en el Panteón Nacional.
Nuestro paisano presidente, hoy declarado marxista, parece que cambió las glorias del centauro, por las glorias de Fidel y del Che Guevara.
¡Así son las cosas!, diría el desaparecido periodista Óscar Yanez.

- Ricardo Aro, Sabaneta 2013

     


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