Paulbrwn

Atenazado

La lluvia continúa atenazando los cristales.

Mi mente persigue descubrir aún la clave.

Pero por más que algún día, con certeza, la halle,

El camino continúa de momento inexpugnable.

 

Hubo un instante de claridad en el que sentí mejora.

Y supongo, incluso, que hay cambios hasta ahora,

Pero la culpabilidad y la duda hoy me hacen sombra:

Tal vez el ansia y el miedo me provocan modorra.

 

Continúo buscando la senda adecuada para avanzar,

Pues sé que de ningún otro modo nadie logra madurar,

Mientras me pregunto qué es aquello que me hace frenar.

Supongo que antes o después lo que tenga que pasar, pasará.

 

Por suerte, camino a tu lado, aunque extraño otras manos.

Quiero hacerlo solo, pero todavía necesito fabricar un apaño,

Pues reconozco que no me siento preparado y quiero ser de agrado

Aun cuando sé que con pensamientos así esta situación no reparo.

 

Recurro a los versos, aun inexperto (como en todo), por dejar fluir mi sentir,

Ya que mi mente no se aclara y por más que yo quiera no me deja inquirir.

A sabiendas de que necesito poco para ser feliz, acometo siempre contra mí.

Las dudas son cada vez mayores, pero a pesar de mi flaqueza no me pienso rendir.

 

El tiempo del calor ha llegado, y, con ellos, inesperado, el desagrado.

Parece que cerrar un capítulo no significa que todo esto haya acabado.

Mientras me encierro en mis pensamientos, contemplo el cielo ensimismado

A través de los cristales que, como mi mente, la lluvia, sin tregua, ha atenazado.



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