Julian Emanuel Rodriguez

mediodias facticos

Se acerca el mediodía y lo que me aqueja no se bosqueja amen que profundamente tu alma me contemple o que tu persona me conozca, no sè a quien van dirigidas estas lineas, creo que a mi mismo, pero en el fondo ¿quien soy yo? sino màs bien algo que piensa y escribe su pesar, hace poco una extraña bomba sacudìo a mi casa, era una bomba de cartòn, o peor quizás, era una bomba de cartas no leidas, de frases no dichas, de sabores no saboreados y de olores que en mi vida quise oler, todo el tiempo me vio parlante pero la parla era una espada pequeña como una daga invisible que recorria mi abdomen como en un arakiri japones (aquel que es la prueba maxima de honor o de entrega) pero a que o a quien me entregaba yo aquella noche entre el callejon verdeazul . . . Creo quizás que entregaba mi voluntad a los designios sagrados que el destino dibujo a espaldas o frente a mi, que soy ser de un mundo que se habita o me invade.

Algunos sostienen que el Ser hace de antena para que baje la musa  por uno y uno no es màs que un mero reproductor, cuando el cuerpo hace de antena los impulsos hacen el resto, yo no escribi estas lineas, esta lineas fueron escritas por mi mano pero no por mi, como que alguien me las dicto ¿pero quien? a donde se deben buscar esas respuestas se preguntaron en el valle los habitantes de la aldea ulterior, cuan cósmica es tu luz le dijo el granjero a su madre afrodita, desde y hacia donde se dirigen los que caminan en la niebla ¿que buscan en esa peregrinación celestial? .

Tengo un sueño o un recuerdo, latente en mi, desde toda mi màs profunda infancia, recuerdo haber estado caminando como en una nube junto a muchos, recuerdo ver a un padre con su hija al hombro, recuerdo como todos caminábamos una pendiente neblinosa hacia una luz que llegue a ver pero no a cruzar, sè tambien que en esa primera infancia casi me muero, un perro me ataco hasta dormirme en llanto, 27 puntos en mi cabeza dan muestra de aquel dìa, recuerdo como fue. . . 

 

Tenia un año y medio, mi abuela se habia ido y dejado la puerta abierta, yo sali gateando a la vereda en eso pasa un perro corriendo a otro, el que venia adelante pasa de largo el que venia atras salta a mi cabeza y no se desprende durante horas, en eso mi perro sale a la calle y se pone a ladrar y saltar en circulos para llamar la atencion hasta que para un auto y mis viejos me ayudan a sobrevivir, me llevan inconsciente o dormido al hospital y un traumatologo me cose, me sana, me salva, abro los ojos y veo un guardapolvo blanco  rodeado de aplausos, ese dia fue el dia del sueño o del recuerdo de mi peregrinación hacia una luz que no atravesè.

Todo esto se vino hacia mi no sè de donde ni porque aunque sospecho que tiene que ver con las preocupaciones que me invaden tras una noticia que me puso en jaque parte de mi historia y mis anhelos, serà tal vez porque hace unos dias entre en un altibajo emocional, o serà tal vez que tenia ganas de escribir en Poemas del Alma



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