Edmundo Onofre

OBSESIÓN

 OBSESIÓN

 

Muéstrame el camino

que mellevará hasta tus pies,

indícame el atajo que debo seguir

para alcanzar tu sombra,

guíame por la senda

que me permitirá llegar

hasta tu cuerpo celeste.

 

Mis noches han sido eternas.

No he tenido días.

Mi mente sólo en ti piensa...

Mi cuerpo está abatido, cansado

de seguir en tu búsqueda.

Desvelos continuos se entretejen

en el silente nocturno.

Me he dado casi por vencido

de no poder hallarte;

pero de nuevo... mi obsesión

me lleva a seguir buscándote.

Estoy alucinado,

envuelto en una nube

espesa de misterio.

No te puedo encontrar,

no sé llegar a tu cuerpo,

menos a tu sensibilidad

porque soy tosco,

y de modales rústicos;

no tengo tu fineza,

tu preclaro gusto

que te ha convertido

en una inalcanzable diadema.

 

Y yo, con mi esperar luctuoso

sin poder llegar.

Ahora, en el umbral de mi plenitud

insisto en llegar a ti;

en tocarte primero,

abrazarte enseguida

y ganarme tu cariño después.

Sé caritativa con mi alma

y  mi solitario corazón,

bríndale a mi cuerpo ese regalo:

terminar con su obsesión .

Muéstrame el camino

que te lleva a ti;

ilumíname mis pasos

para llegar pronto y poder tocar

tu placentero corazón.

Envuélveme con tu aura

para que mis palabras, modales

sean gráciles

y pueda llegar hasta tu alma

para finalmente, puedas amarme eternamente,

ser feliz

y mi cuerpo termine

con esta tremenda  obsesión.

 

Comentarios2

  • JAVIER SOLIS

    Alguna vez todos nos obsesionamos con el amor de alguien.
    buscar los caminos para llegar al ser amado son tareas que a veces no conocemos. Muy bonito poema que demuestra calidez y sinceridad,
    Con aprecio
    JAVIER SOLÍS

  • Edmundo Onofre

    Así es, Javier. Se tiene a veces fijaciones que llevan a desorientarse.
    Gracias por tu comentario.



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