D. Pliego

Como antigua costumbre.

Y llegó a mi ese pensamiento al que estaba negándome o al menos que trato de evitar a toda costa.
Esa risa que estoy dejando ir, esa voz que estoy comenzando a olvidar,
estas ganas de ir tras de ti que necesito que terminen de morir.

 

Ese pensamiento tan oculto, tan tuyo y tan mío. Basta! Basta ya… por favor.
Quítame estas ganas de llorar a cada mención de nombre, la desgarradora fe que tenía en tus palabras
y quítame el deseo de ir corriendo a buscarte como antigua costumbre.

 

Quiero dejar que nuestro pasado se desvanezca y deje de consumir la poca vida que me queda,
la vida que me restaba para vivirla contigo…
puedo seguir, cambiar, crecer, puedo continuar…
curiosamente puedo hacer todo pero no lo quiero si es sin ti.

 

¿Qué quiero? Respondería que quiero muchas cosas y las respuestas no siempre serían verdad.
Sencillamente: quiero vivir en mundo en donde no me faltes tú.
Debería habituarme ya a todo esto? Tal vez si… a dar y dejar ir… como antigua costumbre.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.