el poeta del abismo

Nuestros horizontes

Una canción de mañana te abrió

los ojos, y al roció estaba tu voz

querida,  agosto benefició

mi canción evanescente como a vos.

 

tarde es para ser amo de mi brío

ay, yo deje niñez caliginosa

y el milenio decente apartó el frío

como ya estas manos a alguna esposa

 

pero es esta calma mi tiranía

no voy a la distancia de tus ojos

pues los vi devotos y no me vieron

 

tendré en agosto de ti demasía

y querrás que diga entre mis hinojos

que yo arme memorias que nunca fueron.



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