MANZANILLA

LOS HELADEROS DE LOS PUEBLOS.

Como a media tarde pasaban

cada uno cogido de un asa

la fresca mercancía, helada

en una mano, una torre de cucuruchos

en la otra la maquinilla para poner la bola

los heladeros de " la valenciana "

pregonando ¡ Al fresco helado !

y fresco si que estaba

dejaba los dientes congelados

el enjambre alborotado

y las madres que trinában

una peseta, que no sobraba

y los niños " encenagados "

hasta lo que se caía chupaban

no se podía desperdiciar nada

con lo que había costado

los heladeros de pueblo

samaritános que refrescaban

el paladar y la conciencia

de una niñez siempre añorada

jovial e inquieta, pero dorada

los recuerdo con cariño

a veces los hecho de menos

aquellos tiempos de niño

donde todo era bueno...

Y refrescaba, ah se me olvidaba

los helados eran de vainilla...

 

 

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.