Carlos Ayala

Sigues vivo.

Muchas veces juego a ser tus ojos,

imaginando que logras ver

donde yo fijo mi mirada.

Otras sin embargo los cierro,

para que veas que sigo a tu lado

en medio de la nada.

 

Muchas veces juego a ser tus manos,

acariciando la vida

con la yema de mis dedos.

Otra sin embargo las cierro,

para que sientas que tengo 

tu fortaleza en el duelo.

 

Me gusta jugar a mantenerte vivo,

a pesar  de que sé que estás lejos.

Cuando amo, cuando hablo, cuando rio

és cuando más veo en mí tu reflejo.

 

Hoy el viento me llena de besos,

esos que jamás nos dimos.

Yo los devuelvo mirando al cielo,

suspirando agradecido.

 

Ahora es el momento de seguir...

estoy creando mi propio sendero.

Sé que estas orgulloso de mí,

y más lo estarás al escuchar  que:

Te quiero.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.