argantonio

Hijos del sol

Somos como el sol quiere que seamos,

donde el sol sobra nos tostámos,

donde el sol falta nos blanqueamos,

donde hay sol y agua nos bañamos,

y donde reina la humedad y el calor

con el sudor nos mojamos.

 

Mujeres rubias donde el sol descansa

y las noches son largas, ojos color de cielo,

mujer negra de azabache con labios frescos

y cintura quebradiza, mujeres orientales

donde crece el crisantemo. la orquídea y

el cerezo, que sois las primeras en saludar

al sol, y vosotras hijas de la nieve y el sol

que guardáis en vuestro seno el calor que

es el pan diario que a todos mantiene y

cuando los hombres y mujeres se mueven

con todo lo que se mueve, como las mariposas,

los pájaros, las nubes,  se forma el Arco-Iris

de colores incréibles que están ahí presentes,

que nos muestran que no hay nada imposible,

todavía no nos conocemos suficientemente,

probemos todas las frutas, todos los sabores

del bosque, todas las miéles con los ojos

cerrados para no distraernos, cerremos los

ojos cuando olámos las flores, juguemos a identificarlas,

después abrámos los ojos y despidámos al sol hasta el

amanecer y despertémosnos por poner un día más de

vida en el paraíso, juguémos que siempre nos queda

un juego por jugar, y un beso por besar.

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