Gabriela Rodríguez

Adiós al guerrero

Adiós al guerrero

Cómo la luz de una vela
que se va consumiendo,
así mismo el brillo de tus
ojos grises se fue apagando.

Tu porte siempre admiré
y el legado que usted dejo,
con cautela padre seguiré,
tu descendecia con orgullo guiaré.

Padre mío nos preparamos
para tu partida mentalmente,
pero nuestros corazones
reaccionaron diferente.

Padre mío cuanto duele tu partida,
mi alma esta tristemente desgarrada;
extrañaré tu porte de gran señor
y su gran firmeza que marcaba autoridad.

Adiós al señor...
Adiós al esposo...
Adiós al padre...
Adiós al hermano...
Adiós al abuelo...
Adiós al hombre que nos dios todo lo que hijo desea...
Adios al guerrero...

Gabriela Rodríguez
08/06/17
Navojoa, Sonora México.

Comentarios1

  • J. Medina C.

    ________J. Medina C.______

    A MI HIJA

    Fui tu padre;
    desde el momento maravilloso,
    que junto con tu madre,
    te comenzamos a procrear.

    Fui tu maestro;
    enseñándote a formar palabras,
    a usar los cubiertos en la mesa,
    y los buenos modales de las damas.

    Fui tu alumno;
    cuando pequeñito me enseñaste,
    que en la vida existen caídas,
    de las que hay que levantarse.

    Fui tu amigo;
    pasando las horas jugando,
    a la cocina, al doctor, a las escondidas,
    o comiendo palomitas en un circo.

    Fui tu héroe;
    cuando a todos presumías,
    que era yo el más fuerte,
    el más bueno y el más inteligente.

    Fui tu público;
    cuando aplaudí tus ocurrencias,
    tus nuevos pasos de baile,
    y todas tus grandes aventuras.

    Fui tu cómplice;
    al enseñarte acerca del amor,
    cartas, versos, poemas y canciones,
    también como se quiere a la mujer.

    Fui tu soldado;
    porque bastó una sola palabra,
    para que siempre yo saliera,
    a defenderte de tus enemigos.

    Fui tu sargento;
    que plasmo en tu mente,
    siempre el amor a la patria,
    defendiendo tu bandera valientemente.

    Fui tu rival;
    cuando hija contra padre,
    peleamos a diestra y siniestra,
    para ganar los besos de tu madre.

    Fui tu hermano;
    llorando junto a ti,
    tus glorias, tus derrotas,
    y la ausencia de mi esposa.

    Fui tu juez;
    juzgando a mi manera,
    tu forma de hablar, de vestir,
    actitud rebelde de tu juventud.

    Fui el abuelo;
    orgulloso y más feliz del mundo,
    porque conmigo compartiste,
    el comienzo de tu historia.

    Soy tu alma;
    porque me llevas en tus oraciones,
    demostrándome que en cada lágrima,
    sigo siendo parte de ti.

    _______Un poeta sin empleo_____

    • Gabriela Rodríguez

      Simplemente me encantó!
      Que bonitas letras Medina. 😔

      • J. Medina C.

        Muchas gracias Hermosa poeta Gaby! Un saludote desde acá hasta allá!

      • Hay 1 comentario más



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