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Arrebol

Se diluye el día en el arrabal,
la hojarasca susurra olvidos,
los grillos cantan su soneto,
el viento se une con un baile,
en la armonía la vida nace.

Carmín gotea en las rosas
del jardín del universo,
sus laberintos se posan
en un rincón del cielo
de esta madre encantada
con sus amaneceres
llenos de coloridos goteos.

En el eco de los versos
sobresale la voz del jilguero,
la música del grillo
acompaña la vida,
la complejidad del ser
en este sueño efímero.

Arrebol en el cenit
en la supremacía divina
enardeces las miradas
de los descendientes
milenarios, caminantes
errados en pasos
y vuelos que avanzan
en el ritmo
a la vera del olvidado.  

 Arrebol no ciegues
al vidente con tus luces
que se diluyen en el manto
de las nubes que son el lienzo
para demostrar un silencio.

   



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