emiliodom

SONRISA

  Alguna vez que otra, logras que la noche amanezca sentada en tus ojos... Esto ocurre, cuando el mar suspira por ese aroma que proviene de levante, impregnado de azahar... Todos somos conscientes, que tenemos el tiempo tasado; y el vacío que se instala en nuestro ser, en ocasiones, es un espejismo que nos indica su deseo de escapar de nuestro interior más recóndito. Con este comentario, logré que dibujaras una sonrisa,  apreciando como torcías los labios, con una mueca mitad de placer, mitad de angustia... ¡Creo que la mezcolanza estaba equilibrada!!


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.