César Pérez

Poeta enfermo

Tengo que atar mi corazón,

se me escapa

visita tu calle en las mañanas,

se sube por la cerca de tu casa,

te escribe con terrón que te ama.

Va lleno de amor,

vuelve lleno de alba.

A veces, sin querer,

mi cuerpo extraña

el ruido aquel, el palpitar aquel,

¿donde anda?

Hoy lo vi sobre el árbol donde juntos.

Tengo que atar mi corazón,

hace locuras,

aprendió a imitar mi voz,

pregunta por ti en el teléfono,

te escribe en cartas.

Este corazón es un poeta enfermo,

nunca olvida que un dia fuimos dos,

hoy me siente solo, se irrita,

se me escapa cuando duermo y te visita.

Compraré una camisa de fuerza

en la tienda de la esquina,

me roba mi licor

a hurtadillas.

Mi corazón se volvió loco,

te golpea la ventana por las noches,

se sienta en tu silla, en tu cama,

Platica con tu sombra,

se enfada con tu alma.

Se duerme en tu ombligo,

te muerde, te grita,

te desea, te molesta, te ama.

Ahora mismo no se donde está,

imagino que en tu casa,

mas no lo se,

es una corazonada.

 

 

 



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