argantonio

El mismo rostro con mil caras

Quiso vivir la niñez cuando

no tocaba

Quiso cambiar el color de su piel

cuando no tocaba

Se inventó un mundo de fábula

en Neverland, un tierra

del nunca jamás.

Con el tiempo su rostro

dejó de ser cara

y se convirtió en máscara.

Sin una sola arruga,

de un pálido mate de gastada

porcelana, solo una raya

rosa, sus labios simulaban

unos ojos con enfermizo

brillo, enmarcado por

falsas pestañas.

No pudo ser niño cuando

tocaba, tuvo miedo a

la vejez que no engaña

a la cámara anticipó

su final sin decir

hasta mañana.



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