El Pampa

EL ALFARERO

La jornada ha terminado.

El atardecer de un tímido otoño pampeano va alargando sus sombras mientras el agua corre envuelta en vapor.

A medida que se empañan las imágenes que me rodean y el cuerpo siente como el agua caliente corre formando figuras irreales, el cansancio se va adueñando de mi….
El agua cae y copia la forma de mi piel….
Y te imagino….y mientras mis manos sacan el polvo del potrero voy sintiendo, como tantas tardes de amor prohibido que compartimos, tu alfarero…
Me imagino inclinado sobre el torno de tu piel, mientras mis manos te dibujan formas cuando, agotada, dormitas, y cual si fuera arcilla, te dejas moldear. 
Mis ojos brillan en dos luceros salvajes mientras sigo amasando tu piel suavemente y ahondando tu pecho donde guardaré tu alma.
Mis manos dibujan y dan formas a tus muslos, a tus caderas, a tus pechos, y se detienen en una espalda recorrida por un largo beso e interminable….
El agua corre, mis manos dibujan tus contornos de barro y miel…y te yergues en este atardecer de otoño redondeada, alargada en tu cuello de cisne, ocupando un espacio único, sobre una alfombra de alfalfa..….
Amores prohibidos, sueños de Alfarero....

Comentarios1

  • Texi

    Mira tú por donde a mí me hubiese encantado ser alfarera... es una pena que los oficios artesanos se pierdan...
    Muy bien informado su poema

    • El Pampa

      Muchas gracias por tu comentario. Y si, el amor es un arte. Se puede ser artesano del amor cada día, en cada momento, en cada situación. Buena jornada.



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