Ángel Plaza Simón

Guarda

No me regales tu amor, consérvalo.
Quiero que lo lleves siempre encima.
Que ilumine tu cara cada vez que sonrías.
Quiero que te sirva de guía y le dé luz a las noches más oscuras de tu alma, al más tenebroso de tus días.
No te arranques el corazón por nada, ni por nadie.
Ni siquiera por mí, que daría mi ser por tu mirada.
No me regales tu amor, consérvalo.
Quien de verdad disfruta de una rosa, no la arranca.
Quien disfruta de una mariposa, no la ensarta.
Nadie mejor que tú en quien depositar tu amor (y ésta es una frase que nos podemos aplicar los dos).
Porque lo que me enamora es el amor que llevas puesto.
Como lo luces.
Como te sienta.
No me regales tu amor, consérvalo.
Sólo soy espejo
donde tú te miras.
Guarda dentro tu amor
que, con su reflejo,
a mí me das vida.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.