César Enrique Villatoro Liévano

CORRO PORQUE SOY LIBRE

Amo a mis piernas

por llevarme a todas partes.

 

Adoro a mi corazón

por no conocer límites.

 

Soy veloz como el relampago,

sinfonía de la tormenta,

más rápido que una tortuga

que camina sobre la arena.

 

Amo a la vida,

me pierdo en la estela

de los paisajes mágicos,

en tejados colorados,

en la nostalgia estrellada de la noche.

 

Corro porque soy libre,

fugaz cual lucero

en el cosmo.

 

Me gusta ver recorrer

el rocío mañanero

de las hojas de mango,

me impacta el rugir de la hojarasca

que yace en el suelo.

 

 

 

 

 



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