Bambú

VIOLENCIA

El cielo se arrojó sobre la tierra,

sobre los campos... sobre la rosa.

La tormenta atronó en el valle

y el cielo ejerció su poder.

Rasgó su vestido, la despojó de sus pétalos,

arañó su cuerpo frío.

Nadie pudo impedirlo. 


Gimieron las cortezas de los árboles

pero callaron las aves.

Era un silencio de miedo.

Nadie lo impidió.

Tras la violencia llegó la paz

para la rosa deseosa

de acabar.

Solo las carnes del río se abrieron

y las piedras lo recibieron

con deseo desmedido.

Nadie quiso impedirlo.

El cielo cayó sobre la rosa.

Indefensa, exhausta,

dejó de brillar la luz en sus estambres

Su piel de rosa rosa tersa

se tornó roja y blanca tensa,

el sol lloró su rosa muerta

El cielo la mató

y ni Dios lo impidió.

Comentarios5

  • Mael

    Muy bueno !!!!!👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻

    • Bambú

      Gracias, Mael. Me alegra mucho que te guste. Me pusiste alto el listón 😊

    • Fabio Robles

      muy lindo poema, describes con imágenes muy claras tu sentimiento por hechos inauditos. Saludos

      • Bambú

        Gracias, Fabio. No es fácil explicar hechos ya no inauditos sino inhumanos.
        Un saludo afectuoso

      • María Isiszkt

        Esta SUPER EXCELENTE, triste pero hermoso.
        Si ni Dios lo impidió...pasa mucho.
        Saludos

        • Bambú

          Gracias Isiszkt. Es terrible tanta barbaridad

          • María Isiszkt

            Si ciertamente es algo que no se entiende, y muy, muy triste.

          • kavanarudén

            Sentido y profundo.
            Las dos fuerzas, la natura y la del hombre, cuando no se controlan destrozan todo a su paso. La natura sigue su curso, el "hombre" su monstruosidad, que le arranca su propia humanidad.
            Un grito, un lamento, un llanto....
            Precioso

            • Bambú

              Amable Kava: este no es el momento de hablar de mi poema aunque agradezco enormente tu comentario.
              Acabo de enterarme de la muerte e tu madre y tengo que contarte algo, un pequeño cuento, como se hace con los niños pues hoy eres un niño, un niño huérfano:
              Un día un niño preguntaba a su madre: ¿Me quieres? Y su madre le dijo ¿cómo no habría de quererte? Eres mi niño. Entonces el niño le preguntó: ¿Y si fuera feo o contrahecho? ¿Me querrías? La madre le respondió: Siempre te querría.
              El niño volvió a la carga: ¿Y si fuera malo?
              La madre llena de dulzura le djo: aunque fueras malo yo nunca dejaría de quererte.
              De nuevo el niño, un poco angustiado, le preguntó muy suavecito: ¿y si te murieras?
              Entonces la madre lo abrazó tiernamente en la noche, lo llevó hasta la ventana y señalando al cielo le dijo: ¿Ves esa estrella? ¿Ves cómo brilla? Pues murió hace miles de años pero sigue luciendo inmensa. El amor de una madre, como las estrellas, nunca se acaba.
              Lo siento enormemente, Kava. Te mando un dulce abrazo.

            • Margarita García Alonso

              Hermoso

              • Bambú

                Gracias, Margarita. Es extraño que con un hermoso poema se pueda explicar un horror tan grande.
                Aprovecho la ocasión para comentarte que yo tampoco he encontrado el modo de solicitarte amistad. Normalmente aparece a modo de cuadrante azul justo al comienzo de un muro, bajo el nombre de su dueño pero no lo he visto en tu muro

                • Margarita García Alonso

                  Tampoco lo he encontrado en tu muro, misterios, pero nos seguimos, por suerte.



                Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.