Nasdlo

Semana

Me llenan de lunes la semana

el tedio, el fastidio

la prisa con sus portafolios

corbatas que asfixian libertades

trajes remendados para cuerpos heridos

zapatos lustrosos para pies cansados

vagones malhumorados

espejos que se maquillan

frente a rostros tristes.

La ironía trae vestido ajustado

y el loco la intenta seducir.

 

Lluvia encharca sueños

calles de pánico y tragedia

coladeras aferradas

botellas prisioneras

y un asfalto oprimido

por luces bipolares.

La rutina calva

la sobriedad enferma

y la ansiedad con sobrepeso

come garnachas 

en una esquina cualquiera.

Y el loco no deja de reír.

 

Las personas desesperan

los ciegos creen que Dios es sordo

los sordos piensan que Dios es ciego

el loco se convence de ser Dios.

Y Dios ya no sabe qué pensar.

Comentarios1



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.