Sebastian Antonio

Tengo un deber

No estoy con los que se encuentran del otro lado,
Los que no saben que es brindar
No estoy con los que gritan en medio del silencio y nadie puede oírlos

No estoy con las muertes que no salen en primer plano    

Los que ni siquiera son olvidados
A aquellos, Los siento y los llevo en mi, por eso quiero salir,
de mi casa quiero salir
Será que no conozco los valles perdidos, no subí los montes que se enredan con el cielo,

no cuento las estrellas ni abro panaderos, tampoco les contesto a las aves
Pero antes ellos me estremezco


Allí pertenezco aunque de allí no vengo, y hacia allá voy
Donde se ponga el sol, y la luna baile su danza solitaria,
Al sur del sur, donde nadie pasa o pasa cientos que no son nadie,
Y allá en el norte donde se funde el sol y él hambre pelea contra el calor que sofoca libertades


Me siento poeta de alma, porque no he tocado nada o muy poco

Tengo hambre de aire nuevo,
todo lo quiero conocer


Para ser poeta de alma  también es necesario serlo de piel


No me alcanza con quererlo, quiero sentirlo, tocarlo, cantarle. Quiero conocer mi pueblo, todos los pueblos


Para ser acto, primero hay que ser potencia
La arena es arena después de siglos de ser piedra

A fin de cuentas es que tengo un deber y a cumplirlo he venido aunque sea lo ultimo que haga

Siento como late en mi espíritu

El compromiso de estar siempre del lado del más débil, tal vez sin razón. Injustificadamente

Gritando por los mudos, oyendo por los sordos y dando la vida por los que ya no la tienen

Comentarios1

  • Lolaila

    Tienes alma de poeta , te lo , puedo asegurar, aunque creo que tu ya lo sabes.
    Me encanta .
    Un saludo.



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