fberrios

carta I

Cuantas cartas serán necesarias para olvidarte, cuantas velas habrán de consumir su cera para que algún dios se apiade y me entregue cordura, que gualicho perverso dejaste en mis espaldas que no me permiten alejarme de tus ojos.  Ya va un tiempo prudente para que las lagrimas no sean tempestades amenazadoras de rincones ocultos, de privacidad oscura.

Cuantos besos se quedaron sin mi goce, cuantas caricias se quedaron en polvo, y en la nada, circundando tu cintura, habrá consuelo en algún instante, si la almohada solo sabe de soñar contigo, si el corazón se detiene helado al recordarte a ti mi vida.

Cuanto daño era suficiente, en serio me pregunto, cuantas heridas mas habíamos de abastecer nuestra existencia, porque tanta soledad, porque tanta hiel en la garganta, amargura en lo que toco, en lo que observo, cuantas olas desenfrenadas habré de enfrentar para gritar con su inmenso poder que te lleve, que te oculte, que no te reviva.

Cuantas cartas necesitare para que tu nombre sea como el de cualquiera, y no el relato de un amor enfermo, pútrido, canibalesco, ya no quiero esta tristeza, ya no quiero la mirada en suelo contemplando sin dignidad el destino manifiesto de nuestra historia, ya no puedo seguir viviendo de tu sonrisa, ya no quiero que seas mi motivo, mi fatiga, mi razón para dejar que los días pasen.

No te necesito de vuelta, necesito que tu palabra sea caudal de buenas historias para el mundo, para tu vida, yo solo quiero vivir con todo esto, y que de alguna forma todo vuelva a tener significado, que desde las penumbras de un pasado surja un haz de luz que me guie para poder seguir viviendo fuerte, vivo, febril de las pasiones que contigo huyeron.

 



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