Arnoldo Bermúdez

El titán caído

Ha caído el titán
Ha caído el invencible,
El que juró nunca amar,
¿Es eso posible?

Su amor era poderoso,verdadero
Así lo demostraba,
Un amor sensible, perfecto,
Un amor honesto.

El titán cayó y se entregó,
A aquella doncella,
Que al tenerlo es su manos
Lo destruyó.

La belleza le cegó su mente,
El perfume su corazón.
La mujer dulce parecía,
Pues detrás de su adorable cara,
la discordia escondía.

¡Desgraciada mujer!
¡Eris griega!¡Serpiente humana!
Te hiciste pasar por buena y
Falsificaste el amor,
Amargaste besos,
Destruiste caricias,
De aquel de amor honesto,
Que te amaba sin pensar,
Con locura y con afecto,
Con aquel amor casi perfecto.

Tuviste que ser tú,
¿Por qué no otra mujer?
¡Una honesta, sencilla!
¡Oh fortuna mía !
Me diste a la peor de las ingratas.


El titán, mi persona,
Destruido esta,
Ya no tiene esperanza
Ya no tiene corazón,
Todo quedo con aquella mujer,
La falsa doncella.

El titán no está, necesita meditar,
Más jura regresar,
Y triunfará de vuelta,
Cobrará venganza ,
Y firmará su futuro
Con las lágrimas de la falsa doncella
Que algún día las pagará
Por las manos del destino.



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