Benito Lucero

La Observo

Ligera como el viento, eterna como el tiempo, bailando va al ritmo de las olas del mar,

sumergida en mi memoria, allí la encuentro a todas horas, que misterio

ocultan sus ojos y cuanto amor hay en su corazón, ella para mí

lo es todo, mi motivo y mi razón.

 

De lejos, oh! de lejos, la observo reír, la veo y me ve, me sonrió con ella

también, tímidamente me acerco, quisiera acercarme más pero no puedo

que encantadora y preciosa, a su lado suelo estar calmado

quizás por ello no quiero alejarme de su lado.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.