Esteban Mario Couceyro

La modelo

Clara

acostada, se dormía

apenas cubierta

mientras la pintaban

los artistas

eran varios y el maestro.

 

Los sentía a su espalda.

 

El olor de los óleos

la trementina

los rumorosos comentarios

algunos tenían cortos diálogos

que no distinguía.

 

La música clásica

adormilaba sus pensamientos

estaba muy suave

mientras sentía las miradas

caminando por su espalda.

 

 

Solo veía la pared

con textura de piedra

y un dibujo

eran edificios en línea

como si estuviesen

en una costa frente al mar.

 

Clara pensaba

en esas horas de inmovilidad

Pensaba en qué comería

a la noche.

Tendría que hacer compras

ya no quedaba nada

un trozo de carne

dos tomates

una copa de vino

...

quizá él regrese hoy.

 

Comentarios2

  • Beatriz Blanca

    La inmovilidad prolongada de una modelo, le permite penetrar en el laberinto de los pensamientos y por qué no de los sueños. Me agrada como encuentras inspiración en los cuadros.
    Espero que el sol haya restablecido tu espíritu. Un abrazo.

    • Esteban Mario Couceyro

      Es cierto, cuanto más limitado está el cuerpo, más se usa la mente. Respecto a la inspiración, como te imaginarás, soy vago y busco una pseudo inspiración, enfrentándome a una imagen aleatoria. No elijo la imagen, solo navego por ella, es un sistema que me resulta cómodo y tiene la ventaja que no dependo de esa diletante y esquíva musa, que es la inspiración propiamente dicha.
      Mi espíritu es como las camisas, tengo varios colgados en perchas y lo elijo según las ropas que vista en la ocasión..., en realidad todos tienen la misma tela, solo cambian en el color.
      Hoy es blanco neutro, con finas rayas grises, que dan la posibilidad a pequeños desengaños.
      Un abrazo
      Esteban

    • anbel

      Quizá...La mente no para quieta.. Saltando de un pensamiento a otro hasta llegar a lo realmente importante... Complicado hilo conductor el de los pensamientos que van surgiendo según la circunstancia del momento. Un abrazo 😄 🌹

      • Esteban Mario Couceyro

        Es así, la mente fluye como un río de montaña, mientras el cuerpo quieto es el cauce.
        Un abrazo mientras sigo pintando
        Esteban



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