Rob Aldrin

Lobo estepario

Yo era un lobo estepario
salvaje
solitario.

Mi patas casi eran de piedra
por tantas huellas perdidas
en el noctámbulo sendero
que entretenía la fría niebla.

Mi hocico nunca tenía abrigo
y solo lamía los restos del pasado
fermentados por el licor
de los olores de frutos podridos.

Yo era un lobo estepario
salvaje
solitario.

Marmoteaba en sombras diurnas
de arbustos que me incitaban
para asesinar débiles mamíferos
entre mis colmillos llenos de bravura.

No tenía manada que respetar
solo la hierba seca y los espinos
me acompañaban cuando no había
ni madriguera donde descansar.

Yo era un lobo estepario
salvaje
solitario.

Pero tuviste paciencia
de mis patas, mi hocico y mis colmillos.
Me diste un sendero,
una manada y una madriguera.
Lograste domesticarme después de todo
a tu tierna manera.

Sin embargo te vas
dejándome de lado.
Por eso
soy un lobo estepario
salvaje
solitario.



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