Alberto Escobar

Baruch Spinoza

 

 

A Jhavé te revelaste.
Rompiste con lo tenido
por verdad, y tú confiaste
con denuedo en el hombre ido
de las cadenas divinas.
La Natura es venerable
por ser genial creadora
de todo lo que es probable,
por ser dueña y señora
hasta de sus dulces ruínas.

Fuiste luz en medio de la tiniebla.
Luchaste con tu vida por sustraernos
de la rigidez de la ortodoxia religiosa.
Fuiste el azote de las convenciones.
Pusiste en solfa lo tenido por sagrado.
La esencia divina es el conqué de todo.
Cuerpo y mente es una misma cosa.
¡Quién sabe lo que puede un cuerpo!
Fuiste el cometa de las revoluciones
que vinieron, Rousseau mediante.

Filósofo original donde los haya.
Arriesgó su vida por sus ideas
sin saber hacer otra cosa que
pensar, y que pensemos.



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