Dolors Monforte

Volver sin rencor

Te marchaste al amanecer,

cuando en los campos

las hierbas aún estaban húmedas;

y yo... ¡sin saber por qué!

Ya que te di todo,

mi juventud, mi alegría,

y mis anhelos de mujer.

Yo que tanto te quería

llorando los días pasé.

Probé cambiar mi vida,

a salir para olvidarte

para siempre, pero tu recuerdo

no se borraba de mi.

Con los años busqué

el amor en otros hombres,

pero todos me recordaban a ti.

No se puede hacer

el amor sin que haya amor,

eso es otra cosa, no es amor.

Cuando esperaba no verte,

un buen día de repente te encontré;

tú ya no eras el mismo

y yo era otra mujer,

no la que tú recordabas.

Así que sin rencor,

tú vive tu vida, ya que

la misma la destruiste tú;

y nada queda de aquel

amor tan ardiente

como las llamas de las

hogueras, que se

apagan al amanecer.



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