Qzacoatl

Apocalipsis de Amor

Abro mis ojos y parada ante mi veo a la Parca,

su filosa guadaña anuncia la cercanía de mi final.

-Dime mortal antes de marchar con Carontes que te concedo?

Tiempo, tiempo para admirar sus ojos, para escuchar su risa,

para sentir sus manos, para disfrutar su cuerpo, para sentirla toda como la siento hoy día, Mía.

-No tu tiempo se ha acabado. -sentenció.

Pues deja marchar conmigo, para que sea mi eterno compañero al recuerdo,

de los besos que me dio, de las caricias que compartimos,

de los momentos en que fui un Dios por tenerla conmigo,

por los minutos y segundos que me Amó.



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