Julio Losada

RIMA VI

Aquellos rostros lánguidos

Fundidos en su flaqueza,

Se disipan en el cielo amorfo

Y se mezclan en la maleza.

 

Sus sentimientos melancólicos,

Como almas viajeras,

Se han esfumado,

Y de ellos nada queda.

 

Las cenizas de su pasado,

Y sus vagas tristezas,

Se vierten pasivamente,

Y la muerte los asecha

 

No son más que sus cuerpos,

No son más que la idea,

Tampoco menos que el viento,

Tampoco brillantes como las estrellas.



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