Mallez

A María

 

En esa urbe rosada y de coloniales calles
muy alegre y guapachoza camina María.
Deambula sonriente mirando con detalle
de esquina a esquina, los paisajes del día.

Y en el bullicio de los citadinos transeúntes
ocupados en sus cosas, en sus vaivenes,
muy alegre y guapachoza camina María
en la comparsa de los tacones de sus zapatillas.

Cargada de sueños, como todos los días,
por las acanteradas calles de la bella Morelia,
sonriente, perfumada, buena moza toda ella,
muy alegre y guapachoza camina María.

El suave contoneo cuando ella camina
es digno de elogio porque es exquisita;
es todo un arte que a admirar invita
y a exclamar diciendo: ¡Qué chaparrita!

                       M

 

 



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