Samuel Santana

Pena de amor

Yo vi el sueño de la mujer muerta.
Le dolía el alma.
Con sus manos blancas intentaba tocar
las estrellas.
Sí, era una pena grande la que llevaba
en su pecho.
La sentía como las astillas
del relámpago.
Sus lágrimas inundaban los ríos y
apagaron el sol.
Hasta el momento de su muerte,
él la había abandonado.


Hartford, abril 2017



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar [email protected] Regístrate aquí o si ya estás [email protected], logueate aquí.