Kurushimi ( 苦しみ )

Tu recuerdo hecho de estrellas.



Las estrellas ya no brillan, todas han muerto por ti, los ríos de nuestros bosques se han secado debido a tu larga ausencia. Entre estas cuatro paredes de piedra, paciente y adolorido, espero nuevamente por ti, afilando mis cuchillos, pues cada maldita noche fría, he de salir a combatir contra toda clase de horrores que jamás podrás imaginar, con el fin de preservar tu hermoso recuerdo en mi memoria. Eterno en mí, es tu recuerdo hecho de estrellas…

Cada alba regreso a esa pequeña y fría fortaleza, a veces muy herido, otras veces impecable, a veces derrotado y otras veces victorioso, pero siempre rompo en llanto, un llanto interminable que jamás podre calmar y es que los malditos me torturan con tu apariencia y tu color, con tu aroma y tu fulgor… Cada noche te asesino…

Estas pobres almas desgraciadas quieren hacerme olvidar, pues cuando no debo apagar una de las estrellas de tu recuerdo al atravesarte con mi espada, me tientan con la melancólica figura de otra mujer de pálida piel… Se me ofrece, me susurra, me envenena… Estoy cansado de esta lucha, estoy cansado de esta tierra, estoy cansado de este cielo…

Yo también quisiera ser ahora una estrella, pues todas ellas han muerto y han dejado de brillar, quisiera formar parte del viento y desplazarme hacia el olvido, siguiendo un rumbo infinito e indefinido al avanzar…

Te recuerdo rubia, te recuerdo roja, te recuerdo fuerte y te recuerdo vulnerable, te recuerdo perfecta, te recuerdo sencilla, te recuerdo… Aunque noche tras noche tu vida en mi mente se apague…

Quizás en vano vago por este paraje mientras tu estas con alguien más, derramando inútilmente mi sangre por ti, pero es que soy tan terco… Tan terco porque eterno en mi, es tu recuerdo hecho de estrellas…



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