neberamis

El Dios de la guerra

El Dios de la guerra se hizo carne

Y habitó entre nosotros

 

Su morada fue la democracia y la monarquía

Su báculo y su espada gobernaron al mundo

De su boca brotaron animales seductores

Las mujeres y los niños fenecieron

 

El Dios de la guerra se hizo carne

Y consumió toda la carne de la tierra

Su voraz apetito destruyó la creación

Su proclama fueron la biblia y el Corán

 

Plutócratas sin escrúpulos fueron su séquito inmisericorde

De sus manos escapó la semilla de la discordia

Que sembró en la tierra pánico y escozor

 

El Dios de la guerra se hizo carne

Y de su carne putrefacta se alzó la muerte victoriosa

Embriagada de plutonio y de petróleo

Sus días fueron aciagos y desolados

 

Sobre la faz de la tierra no quedó

Piedra sobre piedra. 



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