argantonio

Muros invisibles

El escritor anónimo demuestra en su literaria obra,

que matar por matar no es heroísmo,

quitar la vida a alguien es solo terrorismo,

y que en este mundo imperfecto lo que falta no sobra.

 

Dos mujeres que eran amigas desde que eran niñas,

con el paso del tiempo tomaron diversos caminos,

tuvieron hijos modélicos y también asesinos,

pero al presentarse la muerte se acabaron las riñas.

 

Fue el soldado Ignancio de Loyola,

que después de la guerra se hizo santo,

la orden por él fundada luchó sola.

 

Siempre tan inoportuna la muerte,

siempre causando terrible espanto,

nadie está preparado para esa suerte.



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