Dagmar Prieto Meade

AUN PIENSO EN TI

 

Dando vueltas infinitas a las mismas ideas, llegando a tomar la rienda el pensamiento del porque sigues en mi vida, y mientras más tiempo tomo para darme cuenta de mis equivocaciones llegan a volverse finitas estos pensamientos que castigan y dejan un sabor insulso al corazón.

Tomad los recuerdos de esos momentos los cuales creía que eran felices, pero al momento de quitarle las máscaras a las mentiras me doy cuenta que el engaño más grande es el que nos hacemos a nosotros mismos, dejando claro que creamos una sofisma que busca dar una alusión tuya rememorando falsos momentos felices.

Quítame el aire de la forma deseada, probando el  sabor grato de tus labios y junto a ello acariciar tu pelo de tal manera que será un momento placido, dejando sueltos estos sentimientos  inexplicables  que se tienen escondidos tras el no querer tenerlos.

Ya no te sueño como antes solía y quería hacerlo, ya te empiezo a desconocer cómo antes de encontrarnos cara a cara; haciéndonos preguntas las cuales creías tontas por la simpleza de estas mismas, dejando encerrados los sentimientos dentro de fotografías que con el paso del tiempo no se recordara lo que se sintió al momento de tomarlas, y solo veremos sonrisas la cuales se aseguraran como una magnifica realidad embustera.

Magnifica mujer de carácter misterioso el cual no deja mostrar de una forma concisa lo que en verdad sientes por estas palabras que pueden llegar a ser redundantes al tocar el mismo tema de la facundia hacia tu persona.

Y dejarme con el querer extrañarte para sentirme aún vivo, para no dejarme en un problema de   confusión ante lo que sentía y lo que siento ahora. Suponiendo que en verdad solo fuimos amigos, y que el querer buscar el sentido del cariño entre nosotros fue más que un simple juego del si te hubiera conocido antes podríamos ser…

LASTIMA QUE EL HUBIERA NO EXISTE  Y CASTIGA EL SABER QUE ES VERDAD

Comentarios1

  • Y del Ávila

    Plasmas la realidad de la decepción y la desilusión. Nos obsesionamos con una posibilidad o una promesa de amores que sin ningún basamento llenan de expectativas el corazón, y resulta que tristemente después hay que aceptar que la confusión y el desatino nos hizo presa fácil de los subterfugios del amor. Lo he vivido pero también lo he disfrutado. Saludos con sabor a brisa marina.
    Yajaira del Ávila



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