Margarita Rodriguez Romero

Derrota

Camino derrotado te miro,

te torturan y escupen, tu callas

eres nido de tantas desgracias,

como duele mirarte a la cara.

Ya no luces feliz como antaño,

gentil ofrecías mil manzanas,

¿qué paso de tus flores pequeñas

con aquellas graciosas guayabas?

Hoy está ya tan solo el recuerdo

¡Y unas flores ahí marchitadas!



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