Wellington Rigortmortiz

* Cárcel Líquida

 

Confinada mi alma

en el interior de una lagrima,

vaga sin trayecto definido

el exilio por la inmensidad

de un universo oscuro,

sobre la frágil piel del destino,

es muy fácil extraviarse,

cuantas veces

a través de mi ventana

observé y escuche

el caer de la lluvia,

el percibir del aroma

de la tierra mojada,

esa atmósfera mágica

que aclaraba los recuerdos

hermosos y lamentables

en mi mente;

ahora, dentro de una lagrima

en mi eterno viaje,

inocente del final (si lo hay),

aun siento estar tras

la ventana de mi habitación

para hacer

menos miserable mi éxodo,

floto dentro de un liquido

de pasiones efímeras,

mucho tiempo atrás de llegar

a formar parte de la vida,

ya flotaba en un liquido,

pero este fue tierno y cálido,

en el, sin sentido común

mi existencia era ajena al dolor,

a la desesperación, a la confusión,

a la soledad, a un temor

a veces forzado.

 

No siento que yo haya muerto,

solo, una noche decidí

cerrar mis ojos mas temprano

para aclamar el descanso

invocando al sueño,

tratar de tener la paz interna

no es privilegio solo de la muerte,

en este viaje astral

estoy mas despierto y conciente

como jamás pude haberlo sido,

todo es tal real a mi alrededor,

olvide respirar, y no me hace falta,

una vida abstracta

se muestra ante mis pensamientos

y sentimientos surrealistas,

que puedo llegar a ganar

o que puedo llegar a perder?,

quizás todo?, quizás poco?,

quizás nada!;

… mi alma,

en el interior de una lagrima,

vaga sin trayecto definido

el exilio por la inmensidad

de un universo oscuro,

soy un triste

y resquebrajado espejo

que refleja aquello

que tu espíritu no quiere ver,

mi alma drenada es por la tuya

a través de tus ojos, prisionera

se desborda por tus mejillas

encarcelada en bellas gotas

del liquido sagrado

que tus sentimientos aun puros

desean sangrar,

prisionero soy en tus lágrimas,

pequeñas celdas liquidas

que al caer al suelo

jamás serán fértiles,

un despertar macabro,

en catarsis

mantiene todo mi ser,

pero me arrebata la esperanza,

la fe por sobre lo poco

que aun nos mantenía

frente a frente sin mencionar

palabra alguna…



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