argantonio

El lego

Hace tiempo que no paro detrás de la ermita

Allí donde los pájaros y las mariposas dan vida al aire

Allí donde siempre se olvida el último desaire

En ese campo olvidado me siento como un eremita.

 

El paraíso está más cercano de lo que imaginamos,

solo necesitamos el agua y el aire, una voz y un trino,

al llegar allí sientes que has llegado a tu destino,

y ya somos de esta suerte sobrehumanos.

 

Suenan campanas en la lejanía

No suenan en triste duelo

El cielo llenan de alegría.

 

Las cigüeñas acompañan al viento

con su majestuoso vuelo

y me animan la vida con profundo aliento.



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